viernes, 10 de mayo de 2013

Blade: The Edge of Darkness. Y los rios de sangre correrán cuando yo blanda mi ratón.


Como decirlo sin parecer más tonto de lo que ya me siento. Hace diez años tuve la suerte de poder jugarme por primera vez este fantástico videojuego, y en su momento creí habérmelo pasado yo solito. En aquel momento se trataba de una copia de seguridad del mismo. Si, lo reconozco, posiblemente yo también tuviese algo de culpa con que Rebel act, creadora de este juego acabase cerrando por bancarrota. Pero a finales de los noventa y principios de este siglo, eso de gastarte la friolera de 36 eurazos o más en un juego significaba la bancarrota para más de un aficionado a los mismo (algo que hoy en día parece no ser así a pesar de esta enorme crisis que estamos pasando). Por lo que casi todos, no podíamos evitar recurrir a nuestro querida mula para tener la posibilidad de disfrutar de aquellas mieles que nos resultaban prohibidas.




Ya podéis imaginaros cuando unos meses después de haberme jugado el Blade, salto a la actualidad la terrible noticia del cierre de Rebel act. Esto hizo que me sintiese algo apesadumbrado y culpable por no haber comprado el juego, pero siendo también franco, en aquellos años me hubiese sido imposible adquirir una copia legal del juego al precio que estaba estipulado en el mercado. Por lo que fuera como fuere mi aportación no hubiese salvado a la compañía de un destino que ya estaba marcado debido a otros múltiples factores, no solo la piratería.



En definitiva, que Blade fue la primera y última gran obra de esta compañía española. Y con ella murió, posiblemente, grandes futuros videojuegos.



Posteriormente, la revista Micromania tuvo la genial idea de reditar el juego y distribuirlo junto con su revista. Fue en ese momento cuando de nuevo Blade, volvió a caer en mis manos. Por desgracia esta edición no me pertenecía, pero me la dejaron el tiempo suficiente para que de nuevo pudiese jugarme el juego con otro de los personajes del mismo. Y de nuevo devolví la copia a su dueño y me quedé satisfecho de haberme vuelto a pasar el juego una vez más (o eso seguía creyendo yo). Hace unas semana, por casualidades del destino y gracias al mercado de la segunda mano de los videojuegos (si ese mercado que las compañías tratan desesperadamente de malograr) de nuevo tuve la suerte de encontrar una copia original, si original, de aquellas que se vendieron hace doce añitos. Y por supuesto no pude resistirme a comprármela, pues deseaba tenerla tanto como coleccionista como para tratar de calmar esa vocecilla que siempre me recriminaba que yo había tenido algo de culpa con la desaparición de Rebel act. En definitiva, que una vez en casa, y después de instalarla en mi ordenador para comprobar que el proceso se realizaba de manera correcta y de este modo saber que lo comprado funcionaba. De nuevo sentí ese picorcillo que me impulsaba a no desinstalarlo para así poder volvérmelo a jugar.



Esta vez mi intención seria pasármelo con el único personaje que todavía no había visto, la amazona. Me lo había pasado con el barbaro Takaram y con Sargon, el caballero. Y Naglfa, el enano, lo había visto jugar a un amigo por lo que podía considerarlo ya jugado. Así sin resistirme ni un pelo a la tentación, y tras terminarme el poco gratificante juego del Gunman Chronicles, me puse las mayas, me apreté el corpiño, cogí mi vara de combate y me dispuse a partirle el cráneo a cualquier orco despistado que tuviese el valor de plantarme cara.


Bien es cierto que siguiendo la tónica de todos mis aportes y comentarios de los juegos, debería de dedicarme a contar un poco la historia del Blade: The Edge of Darkness. Pero a estas alturas, cualquiera que no conozca su argumento es probable que ni siquiera tenga intención de jugárselo. Pues actualmente existen en el mercado multitud de juego que ofrecen experiencias semejantes, e incluso mejores tanto gráficamente como en jugabilidad. Por lo que jugar el Blade, simplemente puede llegar a ser una experiencia realmente desalentadora para los jugadores actuales, acostumbrados a videojuegos mejor adaptado a este género. 


Podría decirse que Blade fue el precursor de los videojuegos de Cortar y Rajar en 3D, pues por aquellos años, lo que predominaba eran los juegos de disparos o los de estrategia. Por lo que la llegada del Blade significó un antes y un después en el mundo de los videojuegos de dicho género. Aunque realmente, Blade tampoco debería de ser catalogado en dicho género, pues el sistema de combate de Blade, no es tanto de darle a los botones salvajemente para lograr el número máximo de tortas seguidas para descabezar al adversario. Pues en este caso, los combates resultan extremadamente mortales, y con una simple combinación de golpes en el momento oportuno y sabiendo esquivar o detener lo ataques del enemigo podemos acabar con nuestro adversario o por el contrario él puede defenestrarnos (bonita palabra) de la misma manera si no tenemos el cuidado necesario.



Realmente el Blade se basa en una serie de combinaciones de teclas y combos que nos permiten realizar potentes ataques según el arma que llevemos en ese momento. Más al estilo de los juegos lucha clásicos, tipo Street Fighter o Fatal Fury donde los movimientos más potentes necesitaban de combinaciones de teclas, y movimientos del joystick. Que al estilo de los juegos de Cortar y Rajar. Pero si tenemos que clasificarlo de algún modo, actualmente podríamos darle el género de Cortar y Rajar.



Dejando el tema de donde clasificarlo, hablaré de los cuatro personajes que el juego nos permite controlar. Los clasificaré de mayor a menor dificultad, ya que el juego en si no nos permitía elegir dicha dificultad, sino que según el personaje que escogiésemos, el juego sería más fácil o más difícil. Esta era una forma original de plantearnos la dificultad del mismo disfrazada de elección.



Así que empecemos por el personaje más fácil de controlar, Sargon.

Sargon es un caballero del rey del imperio de Armina. Se trata del personaje más equilibrado del juego, tanto por la facilidad de sus combos, como por el hecho de contar con buenas armaduras y estar especializado en espadas de una mano, y casualmente la Blade es un arma de una mano con lo que la maneja a al perfección y le saca todo el partido a la espada más poderosa del juego.



Naglfar, pertenece a las ancestrales razas enanas. Es otro personaje también bastante bien equilibrado, sus combos son fáciles, su armas son poderosas y a lo largo del juego encontraremos las mejores armaduras para él. Es el segundo personaje más fácil de manejar aunque ya empieza a tener inconvenientes. Su única desventaja es su estatura y su poca velocidad, con lo que a la hora de los saltos lo tiene realmente complicado exigiendo del jugador una precisión elevadísima para ellos (lo normal es darse de tres a cuatro guarrazos antes de lograr el salto con éxito). Al estar especializado en hachas y martillos, no lleva bien eso de usar la Blade, por lo que lo mejor es centrarse en sus armas durante toda la campaña.


Takaram, el barbaro. Es el tercero de los personajes. Aquí es donde empezamos a encontrarnos los personajes con grandes desequilibrios y por ello son los más complicados de jugar. En el caso de Takaram, se trata del personaje mas fuerte del juego, con lo que cualquier arma en sus manos son mortales. El personaje esta especializado en espadas y hachas a dos manos. Esto significa dar una leches como soles a todo desgraciado que te miente. Pero por el contrario es un personaje que no utiliza más que armaduras ligeras y tiene una considerable lentitud, lo que equivale a recibir tortas como un tonto. Por suerte los puntos de vida también los tiene al compás de su tamaño con lo que aguanta bien eso de recibir candela. Como personaje grande y lento, tampoco lleva bien eso de los saltos, aunque algo mejor que su amigo el enano. En el aspecto de los combos, al llevar armas muy grandes los diseñadores decidieron hacer que sus combos fuesen a la par, por lo que en esa cuestión puede decirse que es bastante complicado llevarlos a cabo. El último problema es que tampoco se lleva muy bien con la Blade, por lo que al final queda relegado a usar sus armas más gordas, aunque con el daño que hacen, para que la Blade.



Por ultimo llegamos a la chica del grupo (por supuesto, todo juego de ordenador que se precie debe tener a una tía buena de armas tomar, como te quiero Lara). Zoe, la exploradora. Zoe es el personaje más fuerte y a la vez el más débil del grupo, también es el más complicado de jugar. Sus puntos débiles son, su poco aguante, llevar la peor armadura del juego y de su capacidad para bloquear los ataques enemigo, más vale que ni la mencionemos. Por el contrario sus combos son los más potentes y mortales, y en algunos casos (solo en algunos) los más difíciles de realizar. Pero lo mejor de Zoe es su increíble agilidad, con ella se acabaron los problemas de los saltos calculados al milímetro, y lo mejor es que se mueve con una velocidad abrumadora, simplemente limitándose con rodar logra alejarse de cualquier adversario, el problema es que en entornos de espacio reducido esto la deja con el culo al aire. Esta especializada en armas de asta, es decir lanzas y cualquier cosa con un palo largo (mal pensados). Y como todos los personajes excepto Sargon, la Blade le sirve de bien poco. Pero no importa con su arma más poderosa es capaz de darle la del pulpo a todo bicho que ronde por el juego.



La verdad es que argumentalmente poco importa con que personaje juguemos, los cuatro nos llevan al mismo final. La única diferencia entre ellos es el nivel de presentación en el que se nos dan una pequeña explicación de las razones que lleva a cada personaje a convertirse en el adalid del bien y tratar de acabar con el mal que se avecina.



Bueno, ahora llegamos al momento de hablar sobre el apartado gráfico del juego. Cualquiera que lo vea actualmente pensará que se trata de uno de esos juegos baratos y malos que tanto abundan. Pero estamos hablando de un juego de hace doce años. Y en aquellos momentos fue toda una revolución gráfica. De verdad, ver el dinamismo de las luces y las sombras, esos escenarios inmensos, con estructuras gigantescas y un modelado de esas características, hacia que todos los que lo jugábamos quedásemos embobados. Ningún juego de aquellos momentos utilizaba un motor gráfico de ese tipo, aunque claro, para moverlo también necesitabas un buen cacharro por lo que pocos pudieron disfrutarlo entonces a su máximo esplendor.



Por suerte, como juegue el juego un par de años después de que saliese, pude contar con ordenador con capacidad suficiente para manejar el juego. Y la verdad es que fue toda una experiencia. Y aun hoy en día, algunos de sus escenarios me parecen soberbios, si, con la limitaciones de aquella época. Pero si en aquellos años lograron hacer eso, que podrían hacer hoy en día. Skyrim y compañeros mártires que suerte habéis tenido que Rebel act se fuese al garete y que fueran españoles, por que si llegan a ser americanos o japonese, te garantizo que no hubieran sufrido tal aciago destino.



Otro de sus aspectos más impactantes era la brutalidad gráfica de los combates, en donde podíamos mutilar salvajemente a cualquier enemigo que se pusiese por delante. Dando como resultado una verdadera carnicería, a la que añadíamos el hecho de los ríos de sangre que manaban de las víctimas de nuestro acero. Espeluznante y a la vez impactante ver como la sangre salpicaba paredes y suelos, y si el enemigo nos había dado mucha faena, incluso podíamos coger su fea cabeza y lanzarla al precipicio más cercano. Además estaban las sangrantes heridas que las armas de nuestros enemigos causaban en nuestro personaje, dejándonos más de un desagradable costurón en nuestras ropas y carne. Vamos todo un festival de violencia y sangre a disposición del jugador de aquellos años.



Todo esto lo convirtió en el referente gráfico durante unos cuanto años. Si querías saber si tu ordenador era bueno para jugar, ponte el Blade y si te funciona bien es que tienes una maquina de la leche.



Otro de sus apartados realmente bueno, era su banda sonora, en algunos momento realmente épica y con los coros la cosa mejoraba aun más. Quizás lo que le faltaba para ser aun más impresionante hubiera sido la interpretación de una gran orquesta filarmónica pero a pesar de esta pequeña deficiencia, si es que podemos catalogarlo de deficiencia. Toda la banda sonora es fantástica acompañando perfectamente a cada momento del juego. Además de estar completamente en castellano y con una más que correcta interpretación de los actores de doblaje. A fin de cuentas estamos hablando de un programa de nuestra tierra.



Ahora viene el apartado más y menos pulido del juego, la jugabilidad. Hablaré primero de las mieles; el apartado de los combates es fantástico, cuidado, ágil, preciso (casi siempre), difícil, estratégico y mortal. Cada combate es una combinación estratégica de ataques y defensas, en las que va la vida de tu adversario y la tuya si no tienes cuidado. Aunque siendo los más objetivos posibles, a medida que vas avanzando por el juego, te vas dando cuenta que los adversarios casi siempre hacen lo mismo, y con un poco de práctica y paciencia, las rutinas de combate de tus enemigos vas memorizándolas y es posible que a mitad de juego ningún adversario, por poderoso que sea, puede resultarte complicado de descuartizar.  Después estaba el que cada arma tiene sus cosas buenas y malas. Las más grandes son poderosas pero lentas, las pequeñas son rápidas pero infligen menos daño. O el hecho de que los escudos y las armas tengan puntos para determinar el daño que pueden recibir antes de romperse. Esto significaba tener que contar siempre con la posibilidad de quedarnos sin protección en el momento más inadecuado.



Otro de sus puntos positivos es la variedad de entornos y lugares que recorremos a lo largo del juego, permitiéndonos visitar desde tétricas catacumbas hasta impresionantes templos medio inundados por las aguas. Además estaba el aliciente del toque rolero del juego. Pues nos permitía ir ganando experiencia a medida que eliminamos a nuestros enemigo con lo que cada muerte a parte de la satisfacción propia de descargar adrenalina, también significaba unos cuantos puntos de experiencia adicionales que sumar a nuestra espalda.



La gran variedad de armas disponibles hacia que siempre encontrásemos la que más se adecuara a nuestra forma de juego y con la que más fácil nos resultase lograr realizar el combo mortal. Por lo que no es necesario ir siempre desechando el arma actual en pos de una mejor si con la que luchamos nos encontramos cómodos. Eran y son las virtudes de Blade, The Edge of Darkness.



Pero también había bastantes puntos negros en este juego. El que quizás resultase más exasperante era la capacidad de movimiento de nuestro personaje, pues este apartado pecaba de tener una imprecisión exasperante, principalmente en saltos y desplazarse por superficies pequeñas. A pesar de haberlo jugado con los cuatro personajes, todos ellos tenían en el mismo problema, sus movimientos son demasiado bruscos y se adaptan muy mal al entorno del juego. Ver como nos acercamos a un saliente para tratar de subirnos a él y que el personaje en vez de eso ruede y acabe despeñándose por el precipicio más cercano es algo más que común. O tratar de saltar de una plataforma a otra y ver como hace un movimiento extraño o salta menos de lo esperado para acabar en medio de la lava ardiente es algo a lo que tendremos que acostumbrarnos. Es decir la precisión de los movimientos brillaba por su ausencia, siempre que no fuese en combate.




Después estaba la posición de la cámara, que en más de un momento más parece estar en contra nuestra que ser un elemento de ayuda. Principalmente en los sitios cerrados o en los momentos en los que necesitamos mayor precisión. En esos casos normalmente se descoloca o simplemente no nos permite apreciar las cosas de manera clara.

Otros aspectos que hubiesen necesitado pulir es el sistema de colisión, principalmente, en algunas situaciones de plataformas, pues en algunas a pesar de tener mucho espacio, parte del mismo es una ilusión, pues sin razón te caes.



Demasiados fallos para tratarse de un juego de aventuras y plataformas donde se requiere de esa precisión y que nuestro personaje haga lo que se le pide en el momento que se le pide y no al contrario.



Por último se echa de menos haberle dado más importancia al combate con arcos. Si, el enemigo los usa con una pericia abrumadora y además cuenta con flechas ilimitadas, pero nosotros apenas llevamos diez flechas contadas, y como hay tan pocas, su uso queda muy restringido a momentos especiales. Esto hace que cuando deseamos acabar con un adversario a flechazos lo máximo que logremos es asustarlo en sobremanera haciendo que las flechas pasen a su alrededor de manera amenazadora, pero por norma como máximo uno de cada cuatro disparos acierta el blanco. Con lo que antes nos quedamos sin flechas que matamos a alguien. Hubiese estado bien, que alguno de los personajes pudiese cargar con muchas flechas, por ejemplo Zoe, ya que en su descripción indica que es extremadamente hábil con el arco (pues es mentira, es igual de mala que los demás).



En definitiva cuanto mayor es la luz, mayores son las sombras que proyecta. Y en el caso de Blade, esto se cumple a raja tabla.



Blade, the Edge of Darkness fue un proyecto que necesitó más de cuatro años de desarrollo y continuas modificaciones adaptándose a las épocas en las que vivió. Estamos hablando de los principios de las 3D, en aquellos años no estaba el Unreal engine, ni el Crytech, ni el Sourcer de Valve, ni otro motor gráfico de esta época que te lo da todo hecho, en aquellos años si querías que tu juego fuera espectacular tenias que hacerlo todo desde cero y si encima querías innovar no tenias a nadie que pudiera echarte una mano. Eran los primeros pasos de los juegos 3D y cada uno se lo curraba como podía. Por lo que el proyecto requirió de muchísimo tiempo, algo que probablemente significó su fracaso de salida, demasiadas expectativas, demasiadas promesas, demasiadas demasiadas.



Bueno, ¡basta! Vamos a por los trucos, que no son pocos precisamente, pero que realmente no se si merecen la pena. El juego es difícil, si, especialmente si utilizas los personajes más complicados, pero no es un juego de consola, puedes salvar cuando te de la gana. Vamos si no eres capaz de pasártelo sin trucos es que el juego no te gusta y no los vas a necesitar. Y para todos aquellos que queráis volvéroslo a jugar, ¿para que los queréis?... Vale, esta bien, aquí os los dejo:


Para poder utilizar los trucos, mientras estas jugando, sal al menú del juego,accedéis al submenu de ARENA y cogéis la opción de configurar jugador. Cuando os aparezca el personaje a manejar solo tenéis que seleccionarlo y darle el nombre abajo indicado. Guardais la configuración del personaje y volvéis al juego individual. A partir de ese momento, según el personaje que llevéis tendréis ciertos trucos.



Personaje Amazona:   
Nombre: PAMELA CHU
Teclas 
F10: Invencibilidad. 
F5: Rotar cámara a la derecha. 
F6: Rotar cámara a la izquierda. 
P: Cámara libre. 

Personaje: Bárbaro: 
Nombre: IVALAOSTIA
Teclas 
F9: Pasar al siguiente mapa. 
F8: Subir nivel de experiencia.

Nombre: GUYAGAO
Teclas 
1: Reduce arma. 
2: Agranda arma.
3: Agranda escudo.
4: Reduce escudo.
 
Personaje: Caballero 
Nombre: SCAIGUOKER
Teclas 
G: Sable laser. 
K: Rayos gamma.
 
Personaje: Enano 
Nombre: NO LEM KGB
Teclas 
M: Cambia pieles. 
H: Corta todas las cabezas de los personajes en escena. 
X: Efecto de camara Matrix.


Existen otros trucos que modifican las estadísticas del juego, pero requiere modificar unos cuantos archivos del juego y la verdad, resulta su uso demasiado enrevesado como para ponerse a explicarlos uno a uno.

Por lo que creo que con los ya dados, vais más que sobrados a la hora de poder jugarlo.



A continuación os dejo las armas que más se adecuan a cada uno de los personajes en la siguiente tabla, léase que la Blade se la otorgo al caballero, pues son las espada a una mano la especialidad del mismo por lo que realmente Sargon es el único personaje que le saca el mayor partido al arma. Los demás reitero que deben de dedicarse a usar sus armas mas brutas.

Armas del Bárbaro
Armas del Enano
Armas del Caballero
Armas de la Amazona
Nombre
Modificador
Nombre
Modificador
Nombre
Modificador
Nombre
Modificador
Def
Pot
Def
Pot
Def
Pot
Def
Pot
Espada del Caos
0
+5
Garrote
0
+2
Gladius
0
+3
Bo
0
+3
Eclipse
-5
+20
Hacha Ligera
0
+4
Maza Simple
-5
+15
Bichero
-5
+16
Espada Oscura
-10
+40
Hacha Mediana
-10
+18
Espada de Combate
-20
+35
Lanza de Combate
-10
+35
Segadora
-10
+60
Garrote Primitivo
-30
+45
Espada Élfica
-25
+50
Nanigata
-20
+50
Katana Larga
-15
+80
Hacha de Guerra
-40
+55
Maza de Combate
-30
+70
Tridente
-30
+75
Espadón de Acero
-40
+100
Hacha de Combate
-45
+75
Garfio
-25
+90
Lanza Hacha
-40
+95
Hacha de Doble Hoja
-60
+140
Martillo de Guerra
-30
+95
Espada Curva
-25
+120
Lanza Pesada
-45
+130
Espadón Pesado
-65
+180
Martillo de Guerra Pesado
-35
+135
Dagesse
-30
+150
Lanza Cruzada
-45
+160
Espadón Brutal
-70
+220
Garrote Pesado
-50
+175
Cimitarra
-65
+210
Lanza de Media Luna
-50
+215
Garrote Astado
-80
+300
Maza Doble
-60
+200
Maza Pesada de Combate
-55
+290
Bo de Acero
-60
+300
Hacha Brutal
-120
+500
Hacha de Batalla
-50
+290
Espada Doble
-60
+360
Arpón
-70
+390
Espada Desgarradora
-100
+800
Hacha Masiva
-85
+480
Espada Pesada
-50
+470
Nanigata Pesada
-80
+490



Martillo de Guerra Masivo
-160
+790
Espada de Caballería
-80
+780
Lanza Masiva
-90
+760
Armas Espaciales
Alud

+30
Iceberg
-60
+25
Espada de Fuego
-25
+35
Viento Eterno
-20
+30
Magma
-10
+50
Hacha Ardiente
-100
+40
Glaciar
-25
+45
Dragón
-30
+50



Serpiente
-90
+50
Espada Reina Asha
-35
+85
Hoja Maldita
-30
+60






Blade
-5
+300





































Como colofón a todo este aporte, queda decir, que Blade siempre ha sido uno de mis juegos predilectos. Se que hay muchos juegos que cumplen y sobrepasan lo experimentado con Blade The Edge of Darkness. Pero puede ser que fuese por el momento en que me lo jugué, por que cualquier tiempo pasado fue mejor, o vete tu a saber el por qué, pero siempre que lo juego me satisface la experiencia. Pues cada vez que lo juego, mi percepción retrocede en el tiempo hasta aquel primer momento en que lo jugué. Y es así como lo veo mientras atravieso aquellos oscuros y lóbregos pasadizos a la luz de mi humeante antorcha. O me quedo embobado al mirar esos impresionantes escenarios cuando me asomo a los precipicios nevados. En cierto modo, dejo de lado, mi forma actual de ver los juego y por un momento vuelvo a los principios de lo juegos 3D.


Además, esta ultima vez, puede que aun haya sido aun más gratificante por el hecho de haberme pasado el juego completamente. Por desgracia, las dos veces anteriores, me quedé en el primer malo. Y realmente en ningún momento llegué a plantearme el hecho de que no fuese el verdadero final del juego. La única diferencia que ha habido esta vez, es que pensé que a lo mejor la Blade resultaba más efectiva si llevaba las seis tablillas. Solo para descubrir que la condenada espada sigue siendo igual de inútil que siempre, pero va, y esta vez me sale el nivel final del juego. Es decir, hago una cosa y no funciona y por pura casualidad va mi me encuentro con otra que no espera.



Toda esta confusión se debe principalmente al hecho de que no se explica correctamente que es necesario tener las tablillas para poder acceder al enemigo final del juego. Además también esta el hecho de que en la portada del juego, sale el esbirro del malo y no el malo en si. Y encima tanto si te cargas al esbirro como si te cargas al malo más malo. La escena final sigue siendo la misma, por lo que realmente si no llega a ser por la casualidad de querer tener todas las runas, simplemente nunca me hubiese enterado de dicho final.



En definitiva, a pesar de sus enormes fallos, de su elevada complejidad y de su antigüedad. Blade The Edge of Darkness, es y será uno de mis juegos preferidos. Es posible que ya no vuelva nunca más a jugarlo de nuevo, y resulta irónico que diga esto, cuando por fin la edición es completamente de mi propiedad. Pero también puedo decir que así su recuerdo siempre será maravilloso.