lunes, 18 de marzo de 2013

Submarine Titans; siempre quise ser Cousteau pero dando leches



Este es uno de esos juegos que siempre había querido jugarme, pero que por una razón u otra la cosa siempre quedaba en eso, un deseo por cumplir y nada más.


Submarine Titans fue uno de los primeros juegos que publicó FX Interactive. Y que a pesar de tratarse de un juego de estrategia en 2D (por aquellos años la mayoría de los juegos de ese género había dado el paso a la 3 dimensiones) me llamó extremadamente la atención el hecho de que todo se desarrollase en un entorno bajo el agua, con submarino por unidades y bases sumergidas (valga decir que películas como Abyss o Esfera me encantan y por supuesto, la serie SeaQuest  es una de mis preferidas, además todavía conservo gratos recuerdos del Archimedean Dynasty primera parte de la saga conocida como Aquanox, el cual se encuentra en mi colección a la espera de que llegue su momento para ser jugado). Otra de las virtudes que hizo interesante a Submarine Titans fue su reducido precio de 1995 pesetas, lo cual teniendo en cuenta que por aquellos años los juegos costaban entre 4000 y 5000 pesetas… vale, muchos de vosotros no sabéis que es eso de las pesetas, a ver, pasándolo a euros el precio de salida del Submarine Titans era de 12 euros y los juegos normales costaban entre 24 y 30 euros (la verdad es que por mucho que nos pese, los precios de los juegos no han subido tanto como uno podría suponer contando de que han pasado ya casi doce años, e incluso en algunos casos han bajado pues ahora se pueden encontrar juegos por 29 euros o menos).
En definitiva, que siempre he querido jugármelo y ahora he tenido la oportunidad de hacerlo.

La historia nos pone en un futuro no muy lejano donde por el impacto de un cometa llamado Clark (vaya esto últimamente vuelve a estar de moda) se produce el deshielo de los polos y el planeta tierra acaba completamente cubierto por las aguas.  Por lo que la humanidad se ve obligada a tener que adaptarse a la vida en un mundo completamente acuático. Como uno puede imaginarse, esto hace que el orden mundial que conocíamos desaparezca y que los restos de la humanidad de reúnan entorno a dos nuevas facciones. 



Por un lado tenemos a los White Shark, posiblemente la facción más radical y militarista. Con una ideología de que solo sobrevive el más fuerte, los White Shark aspiran a dominar el mundo y de camino salvar la raza humana, siempre y cuando los débiles se sometan a los designios de los más fuertes, es decir de los líderes de los White Shark.





La otra facción, es la de los Black Octopi. En un principio eso de unir el negro a un nombre que hace referencia a un malo de James Bond, hace pensar directamente que se trata de la facción malvada del juego. Algo que ni por asomo es así, pues los Black Octopi son la facción más progresista de la humanidad, que pretende tratar de reconstruir la naturaleza tras la catástrofe de Clark. 
Ambas facciones compiten por el control de los recursos que aun quedan en la tierra, y que les puede permitir alcanzar sus objetivos. Pero para desgracia de ambas, una sorprendente tercera facción hace acto de presencia. 



Son los Silicon, se trata de una raza alienígena que tras vagar por el universo han encontrado el planeta ideal para poder vivir (si, muy al estilo de Abyss) pero, el hecho de que el planeta ya este habitado es una molestia que no están dispuestos a permitir, y gracias a su avanzada tecnología piensan erradicar a la plaga de humanos que subsisten en el planeta acuático mal llamado tierra.

Poco más podemos saber de la historia u argumento del juego, pues ni el extraordinario y detallado manual, ni el guion que el juego irá desarrollando a lo largo de la campaña, nos explica mucho más de lo ya contado. Así que la historia de Submarine Titans nos deja con tres civilizaciones enfrentadas por el control de un planeta y los recursos del mismo.

No suelo contar el final de los juegos, porque considero que lo mejor es que cada uno se lo termine por si mismo y disfrute de la satisfacción de haberlo conseguido. Pero en este caso, voy a hacer una excepción. El juego no tiene final, así de sencillo. O por lo menos se tenía intención de sacar alguna ampliación a posteriori o una segunda parte que nunca salió. El hecho es que todos hemos jugado a juegos de estrategia en tiempo real, y todos estamos acostumbrados a que en la campaña del juego, juguemos a cada una de las facciones en un determinado orden. Este orden nos va llevando por la historia del juego hasta llegar al desenlace final de todo. Pero en Submarine Titans, eso no sucede, el orden de juego (si no me he equivocado, y por lo que he podido comprobar en la interface del juego en la pantalla de selección de facciones) la campaña de los White Shark es la primera y medianamente se conecta con la campaña de los Black Octopi, pero cuando accedemos al ultima de las facciones que es la de los Silicon, es como si fuera por otro lado totalmente distinto, algunos sucesos parecen coincidir con lo jugado el las fases de los White Shark y los Black Octopi, pero el final no tiene nada que ver. Por lo que uno solo puede pensar que se esperaba la salida de una ampliación que cerraría el guion.




Tampoco se explica porque no hay bases flotantes en al superficie del planeta (tipo Water World) o que ha pasado con las ruinas de las ciudades sumergidas (se hecha de menos alguna fase que se desarrollase entre las ruinas de alguna ciudad).


Es decir, Submarine Titans deja casi completamente de lado el argumento para centrarse en un juego de estrategia en tiempo real. Lo cual, para un juego de aquella época donde internet no estaba tan difundida y jugar en red era algo inusual, hace que la durabilidad del juego quede bastante reducida y además sea un hándicap que haga a más de un jugador dejar el juego aparcado a la mitad del mismo.


En lo referente al apartado gráfico del juego, si os fijáis en las imágenes, ellas mismas nos muestran un juego de la generación de las dos dimensiones, y muchos podéis llegar a pensar que ese simple hecho vale para considerarlo malo y carente de interés. Pero yo, he jugado en ambas generaciones y tengo que reconocer que el juego gráficamente es bastante bueno, utiliza una perspectiva isométrica que permite un entorno que simula las tres dimensiones, lo cual es algo que el juego emplea de manera asombrosa pues crea diferentes niveles de altitud (o mejor dicho de profundida) y de esa manera puedes aprovechar el entorno tanto como cobertura como para mejorar las posiciones defensivas u ofensivas. 


Los mapas no es que sean extraordinariamente diferentes u originales, pues al tratarse de fondos marinos el rango cromático imperante es el azul, lo cual en cierto modo los hace muy repetitivos, es cierto que los diseñadores se podrían haber esmerado un poquito más creando entornos mas variados, pero por desgracia este quizás sea el error más destacable en el aspecto gráfico del juego.


El diseño de las unidades de los tres bandos en liza, son bastante buenos y bien trabajados, por un lado tenemos los sobrios submarinos de los White Shark, la facción más austera. En medio tenemos las unidades de los Black Octopi, los tecnócratas del juego, con unidades más estilizadas, y por último las llamativas unidades de la facción alienígena llamada Silicons llenas de color y con aspecto más orgánico. Todos los diseños dan claras muestras de buen cuidado y cumplen a la perfección su cometido en el juego.




Algo parecido sucede con los edificios de cada una de las facciones, los diseños también están muy cuidados y adaptados a la filosofía de su bando, nos permiten diferenciarlos para poder saber en todo momento a que edificio dirigirnos para llevar a cabo el proceso de construcción deseado.




El apartado sonoro tiene su más y sus menos. Por un lado elogiar el hecho de que casi todo el juego se encuentra doblado y traducido al castellano, las voces cumplen con su cometido y se adaptan perfectamente al juego. Aunque es una pena que algunas escenas cinemáticas no hayan tenido la suerte de ser dobladas al “cristiano” y para todos aquellos que no llevamos muy bien eso de entender el inglés nos deja sin saber que es lo que sucede. La música por el contrario no es algo extraordinario, si bien también hace lo que debe, puede llegar a resultar un poco repetitiva y cansina, pero se deja oír y para todo aquel que tenga un sentido musical muy fino, siempre puede bajar el nivel de la misma si lo desea.


En la cuestión de la jugabilidad, tenemos un juego que nos da una de cal y otra de arena. Por un lado el aspecto económico queda reducido a cosechar los recursos necesarios para la construcción de edificios, investigación de tecnologías y producción de unidades. Y el aspecto táctico se reduce a producir cantidades ingentes de unidades y lanzarlas en oleadas contra la base enemiga hasta agotar la capacidad defensiva de nuestro adversario (vamos exige de nosotros la genialidad militar de General Mayor Webelo Zapp Brannigan) aunque es recomendable mandar flotas con todo tipo de naves, pues las unidades más fuertes son muy lentas disparando con lo que necesitaremos de unidades ligeras que reciban ataques mientras las más poderosas van destruyendo al enemigo, pero que esto no os engañe, el juego sigue resultando muy divertido y entretenido.


Además cada una de las facciones cuenta con diez misiones que llevar a cabo, la mayoría de ellas tienen como objetivo la erradicación de la presencia del enemigo, pero no siempre es así, y algunas veces basta con cumplir los objetivos indicados para superar la fase sin más problemas. Sé que no es algo muy original, pero en aquellos años si lo era, tenerlo por seguro.

Otra de sus virtudes es la posibilidad de girar el entorno en los cuatro puntos cardinales, esto ayuda enormemente a situar nuestras construcciones y nuestras posiciones defensivas. A pesar de tratarse de un juego en dos dimensiones, se ha tratado de explotar con gran acierto el accidentado fondo marino, creando multitud de montañas y valles en los que ocultar o cubrir nuestras unidades al enemigo. Esto junto con que el juego ha creado un entorno en donde tenemos cinco niveles de profundidad hace que podamos atacar y movernos desde varios niveles de “altitud” y de esta manera poder esquivar defensas muy bajas o cubrirnos con los desniveles del suelo. Por lo que a pesar de que esto simplemente crea cierto nivel táctico bastante sencillo, hace que el juego sea aún más divertido de jugar. Además está el hecho de que las unidades de manera automática cambian de profundidad para esquivar los ataques enemigos, por supuesto las ligeras lo hacen más rápido que las pesadas (aunque descubres que las unidades enemigas sin importar de que facción sean, son mucho más hábiles utilizando esta técnica que las tuyas) con lo que además de convertirse en objetivos para el enemigo, también esquivan sus disparos, dando preciados segundos a las unidades pesadas para volver a disparar. Es posiblemente el único factor de verdadera estrategia que encontraremos en el juego.


Más cosas buena son la cantidad de mejoras tecnológicas que los diseñadores han implementado, permitiéndonos decidir en que invertir los recursos para desarrollarlas, me ha quedado la duda de si a pesar de no desarrollarlas al pasar de fase estará todavía pendiente de desarrollar o por defecto se supone que ya la has desarrollado, lo que si esta claro es que una determinada mejora una vez investigada permanecerá activa en fases posteriores. Además me gusta eso de poder capturar y desarrollar tecnología del enemigo. Para ello tendremos que capturar edificios enemigos y esto nos dará unos preciados segundos para acudir a nuestro centro de investigación y ponernos a investigar la tecnología enemiga. De esta forma puede construir unidades enemigas y construcciones también del enemigo. Esto añade otro pequeño toque de estrategia, aunque al final nos limitaremos a construir la torre de defensa más potente del enemigo junto con la nuestra y fabricar el submarino más destructivo del adversario. Pero es una pena que no podamos interactuar con la tecnología de los Silicon, pues no importa lo que capturemos, no tendremos acceso a su tecnología. Aunque esto también se aplica en sentido contrario, los Silicon no desarrollan tecnología obsoleta de sus adversarios trogloditas.

Pero ahora llegan los fallos, el primero es la IA de nuestras unidades, por un lado están los que recogen recursos, incapaces de establecer una ruta que no los haga colisionar con sus compañeros, sé que esto es algo común en todos estos tipos de juego, pero en Submarine Titans la cosas puede resultar desesperante pues estas unidades tardan una eternidad en decidir un nuevo curso, y si encima cambian de profundidad la cosas se alarga aun más. Se que solo son unos pocos segundos, pero si acumulamos todos estos segundos acabas perdiendo minutos en el proceso de recolección de recursos y por ello tu incapacidad para producir tropas o edificios. Pero aquí no se queda la cosa, después viene cuando mandas a tus tropas a atacar, si tienes a todas las tropas seleccionadas, y ordenas que ataquen un objetivo, parece que el juego otorga un orden propio para determinar el orden de ataque, esto puede significar que llevando 100 submarinos el primero en atacar sea el que se encuentra al final de la cola de tu centena de unidades, y estas también tienen una capacidad de reacción y cambio de ruta y profundidad absurdamente lenta con lo que si atacas una base enemiga sus defensas pueden dedicarse al tiro al submarino mientras tus tropas esperan a que llegue su turno. Por lo que al final, la mejor manera de atacar al enemigo es marcarles un destino y cuando lleguen a él que destruyan por su cuenta todo lo que encuentren, entonces es cuando tus unidades disparan sin orden ni concierto pero al menos destruyen cosas. Lo mismo sucede si tratas de atacar con todo tu grupo a una unidad enemiga específica, puedes ver como el enemigo machaca tu ejercito mientras tus unidades esperan pacientemente a que les llegue el turno de mori… perdón de disparar.



Otro de los fallos más llamativos es el manejo de los menús de producción de unidades y tecnología. Resulta poco intuitivos y se necesitan el transcurso de varias misiones para logra de acabar de acostumbrarte a ellos. Pero a pesar de todo, su diseño resulta bastante incómodo a medida que se van creando más unidades o más tecnologías, pues resulta bastante lento moverse entre ellos debido a lo pequeñas que resultan sus ventanas. Por lo que desplazarnos por ellos resulta lento y poco intuitivo, lo cual en ciertas circunstancias puede llegar a desesperar al más pintado.


Bueno, ahora llega el momento de las trampillas y trucos rastreros para todos aquellos que no tengáis la paciencia de jugároslo de manera honrada (golfos, que soy todos unos golfos).

El juego no requiere de ninguna modificación en los archivos ni nada de eso, simplemente con que pulsemos la tecla Enter:

Aparecerá un pequeño panel en la parte superior de la pantalla donde procederemos a escribir los siguientes códigos en negrita sin los (:) y no es necesario escribirlos en mayusculas:

Metal: Nos da 1000 unidades de metal, el mismo resultado se obtiene escribiendo metalwar, pero es más largo y menos práctico.

Corium: Nos da 5000 unidades de corium, también podéis escribir coriumwar, pero es más largo y tiene el mismo resultado por lo que no es práctico.

Gold: Nos proporciona 1000 unidades de oro, goldwar tiene el mismo resultado.

Air: Rellena parte de nuestra provisión de aire sin importar si tenemos estructuras que produzcan aire o no.

Silicon: Nos da 10000 unidades de silicio, esto solo es útil cuando llevamos a los silicons con las otras dos facciones esto no funciona pues es un recurso que no aprovechan.

Energy: Da 100 unidades de energía.

Fow: Retira toda la niebla de guerra y muestra todo el mapa.

Tech: Desarrolla todas las tecnologías disponibles para facción que llevemos y se corresponda a ese nivel y estamos en campaña.

Exiton: Da 5000 unidades de corium, 10000 unidades de silicio, 1000 unidades de oro, 10000 unidades de metal. Léase que el silicio solo es útil con la facción Silicon. Y el oro solo es entregado si controlamos las facciones White Shark o Black Octopi.




Como siempre, al final de toda la perorata soltada más arriba, queda la última parte del aporte, es decir, hablar sobre mi experiencia con Submarine Titans. Que a fin de cuentas es la razón por la que cree inicialmente el blog. Tengo que reconocer que ha sido bastante satisfactoria, pues en cierto modo, ha sido como jugar de nuevo al Starcraft de Blizzard, aunque no igual, por supuesto. Retomar el antiguo genero de la estrategia en tiempo real a la vieja usanza me ha gustado, aunque es una pena la falta de historia del juego. Pues el juego realmente está bien hecho, si es cierto que tiene ciertos fallos de IA, pero eso es normal, y se suele solucionar con parches o con nuevas entregas del juego. Pero la falta de cuidado de la historia me ha decepcionado mucho, pues soy un jugador que prefiere el juego en solitario y disfruto muchísimo con una buena historia, pero aquí ese tema se ha dejado muy de lado y ha sido algo decepcionante. Imagino que los creadores del juego tenían intención de sacar nuevas entregas o pensaban adelantarse a su tiempo creando un juego para jugar en red, pero por una razón u otra el argumento se reduce a las pocas líneas de la pantalla de presentación y poco más. Me hubiese gustado que me explicasen porque los submarinos no pueden pasar por encima de las montañas del juego, a fin de cuentas subiendo un poco más ya esta y muchos otros detalles que le hubiesen dado realmente mucha gracia.



Otra de las cosas que me ha gusta es la edición en castellano yo he jugado a la edición de FX, la cual es fantástica. Viene con un extenso manual a todo color donde se explica cada una de las unidades y edificios del juego. Además viene con un tríptico a todo color con el árbol tecnológico de cada una de las facciones. Vamos toda una maravilla para tratarse de un juego de bajo coste (y donde se supone que las distribuidoras no van a ganar apenas dinero). Realmente FX ya empezaba a demostrar que lo bueno no necesariamente tiene que ser caro.

Tengo que reconocer que esta vez si he disfrutado con el juego, me ha gustado, y pese a las decepciones sufridas en determinados puntos, Submarines Titans ocupará un puesto de honor entre mis juegos preferidos.