viernes, 24 de mayo de 2013

StarCraft y StarCraft Brood Wars. Antes de que se convirtiera en una saga de capítulos saca dinero.





Reconozco que siempre me gustó este juego. Y la verdad sea dicha esta es la tercera vez que me lo juego. Algo que no parece ser muy extraño, pues incluso ha llegado ha convertirse en un deporte nacional en algún que otro país (panda de freaks despendolados de ojos rasgados). Pero en mi caso, a pesar de reconocer mi condición freak, no llego hasta ese punto, por lo que es raro (podrían decirse que se pueden contar con los dedos de una mano) que yo me juegue un videojuego más de dos veces en el mejor de los casos. En este caso ha habido dos razones que han influido en la decisión de volvérmelo a jugar. La primera añoranza por una de las historias más atractivas e interesantes que se han desarrollado para un videojuego en las últimas décadas. La segunda es que por casualidades del destino he logrado hacerme con una copia del StarCraft II (a un precio excepcional, que no diré para que la gente no piense que estoy como una regadera o tengo la suerte del diablo). Bueno, la cuestión es que como hace tantos años que me jugué el Starcraft y quería rememorar la épica historia de esta saga. A ello me he puesto y la verdad es que me ha sabido tan bien como la recordaba.



Aunque creo que puedo afirmar que esta iba a ser mi reseña más corta de todas. Las razones son obvias, pues estamos hablando del juego de estrategia en tiempo real (es decir ETR) más vendido de la historia de los videojuegos de ordenador (o por lo menos eso dicen todos lo entendidos de la materia, así ¿Quién soy yo para contradecirles?). Por lo que si es verdad tal afirmación está claro que hablar sobre las características del juego o sobre la historia del mismo la verdad es que puede resultar algo innecesario.



Pero como no tengo el valor de resistirme a por lo menos hacer una pequeña sinopsis del juego para todos aquellos que o bien viven en algún lugar del planeta donde solo llega internet y jamás han jugado con el ordenador o son demasiado jóvenes como para saber de la existencia del mismo.


La historia nos traslada a un futuro lejano donde la humanidad ha logrado dejar el pozo gravitatorio del sistema solar y ha alcanzado las estrellas mas lejanas. Por supuesto, no es de extrañar que en estos viajes se sucedan desastres y naves se pierdan sin la posibilidad de regresar a la madre tierra.



Y este es el caso de los desafortunados ocupantes de una naves prisión acaban en llegando a los sistemas planetarios donde se desarrolla la historia de Starcraft.



Aquí descubriremos que los humanos, así mismos llamados terran. Siguen teniendo los mismos vicios de siempre y no paran de darse continuamente de leches entre ellos. A pesar de la aparición de dos razas alienígenas que no evitan el continuo enfrentamiento humano. Por un lado están los Zerg, una raza insectoide con mentalidad de enjambre que asimila todo lo que encuentra en su camino. Y la otra son los Protoss (según si jugamos la primera parte o la ampliación, la acentuación va en la primera o en la segunda o) una raza altamente tecnológica que simplemente llega para acabar con los zerg sin importarle el coste de vidas inocentes que se encuentren en medio. A partir de esto, comienza una continua lucha entre las tres facciones, la primera, hacerse con el poder total de los sectores del espacio donde se desarrolla la historia. La segunda, solo vive para dominar todo el universo y la tercera, creen ser la raza más pura y por ello encontrarse por encima de todas las demás con lo que deciden quien vive y quien muere.

En este marco se van a desarrollar una serie de dramas que hacen que nos involucremos mucho más en el juego, pues no solo nos limitamos a cumplir los objetivos de cada misión, sino que además conoceremos y ayudaremos a ciertos personajes que participan en dichas misiones. Esto fue algo realmente innovador para el momento, pues la mayoría de juegos de este género, simplemente nos ponían al mando de una determinada facción y la historia se iba desentrañando a medida que simplemente completábamos cada objetivo.



Pero sigamos con la historia, por el lado de los humanos tendremos a tres facciones. La primera es la confederación terran, a la que en un principio perteneceremos, pero que debido a su gobierno opresivo e indiferente ante la situación de la colonia que diriges acabarás traicionando en pos de salvar a tus colonos. Por otro lado tenemos a los hijos de Korhal, o lo que es lo mismo los rebeldes terran. Y por otro lado podemos decir que es la facción libre de los rebeldes o por así decirlo aquellos que comprenden que tanto la confederación como los rebeldes parecen ser el mismo perro con distinto collar que será a la que finalmente tu pertenecerás debido a ciertas diferencias con el líder rebelde. En estas facciones aparecen ciertos personajes que logran adquirir gran protagonismo en la historia e incluso hacen que nos resulte mucho más interesante completar las misiones debido a que en algunos momentos llegamos a poder controlarlos. Podríamos decir que el personaje principal (no el protagonista de la historia, que eres tu) es Jim Raynor, una especie de sheriff del espacio que se pone a tus ordenes desde el comienzo de la historia de los terran. Por el bando de los hijos de Korhal tenemos a Acturus Mensk, líder de esta facción y como buen político solo le mueven sus propios y secretos intereses (aunque de cara a la galería es un tipo realmente majo). Y Sarah Kerrigan (quizás la verdadera protagonista de esta saga), una hermosa joven (aunque su diseño en el juego deja bastante que desear) con habilidades psíquicas que estuvo involucrada en el proyecto ultrasecreto Fantasma. La relación entre Jim y Sarah será uno de los más atractivos dramas del juego hasta la desaparición de Sarah. Y la causa de que Raynor se pase al bando libre o mejor dicho a su propio bando. La verdad es que en el bando de la confederación solo encontraremos a Edmund Duke, un duro general al que nos enfrentaremos en varias misiones y tras verse en la terrible situación de una muerte segura, es salvado por Mensk y como agradecimiento decide seguirlo.



Todo esto y muchas más cosas que me he dejado en el tintero, componen la primera de las tres partes en las que se divide la historia del primer Starcraft.



Cuando nos hacemos con el control de la segunda parte, nos encontramos con posiblemente la facción más alienígena de todo el juego y por ello posiblemente la más impersonal o la que menos nos puede involucrar debido a su extraña mentalidad.


De nuevo tenemos ciertos personajes, pero al tratarse de criaturas con aspecto de cerebro o de bicho, no logran sernos tan afines (algo muy bien logrado por los diseñadores del juego, al convertir a los zergs en seres muy alienígenas).



En este caso no existen recillas entre los componentes del enjambre, o por lo menos no en un principio, pues tenemos a la Supermente, una entidad que tiene bajo su control mental a todos los cerebrados. Estos son una especie de larva con forma de cerebro que a su vez controlan psíquicamente una parte de toda la raza zerg. De esta manera entramos en juego con los zergs suponiendo que somos uno de los muchos cerebrados bajo el control de la Supermente. Con la diferencia de que nos dejan al cargo de una nueva criatura en la que la Supermente tiene especial interés que protegamos, esta criatura es Sarah Kerrigan que debido a sus grandes poderes psíquicos fue capturada y procesada. Cuando la renacida Sarah aparece en escena esta se convierte en la niña mimada de la Supermente y poco a poco será la causa de que los demás cerebrados comiencen a sentir celos de la nueva criatura.  Esto causará ciertos conflictos que serán la causa de la perdición de la Supermente. Con los zerg, la historia nos enfrenta directamente a los protoss pues son realmente nuestros verdaderos enemigos, mientras que los humanos son una molestia menor a la que tener que eliminar o asimilar a nuestro enjambre.



Los protoss son el opuesto a los zerg. Al igual que el enjambre, los protoss controlan los poderes psíquicos, aunque de una manera muy diferente, pues no los usan para controlar a otros, sino para aplicarlos en su tecnología. De igual manera, se comunican usando el poder mental con lo que realmente en cierta forma son muy semejantes a los zerg.



Por último tomamos el control de los Protoss tras el terrible suceso de que la Supermente logra llegar al planeta natal de estos. Los Protoss han estado en todo momento presentes en el juego y en la historia, aunque siempre en el lado contrario al nuestro. Y por ello siempre han sido una facción controlada por el ordenador. Ahora es cuando nos ponemos al mando de los protoss en una situación realmente complicada, pues se supone que son una raza altamente tecnológica y por ello muy superior a las otras dos. Pero han sido víctimas de su propio orgullo y han subestimado a sus adversarios. En esta parte de la historia aparecen grandes personajes, por un lado tendremos a Tassadar, (personaje principal de todo lo que acontece en este arco del juego) que se verá obligado a tener que hacer todo lo necesario para acabar con la amenaza zerg, aunque ello le conlleve convertirse en un supuesto traidor a la raza protoss. O lo que es lo mismo, tendrá que hacer lo mismo que los demás personajes principales de esta historia.

También tendremos al consejo de los protoss representado por el Judicator Aldaris (podemos decir que son los malos o mejor dicho ignorantes que nos obligarán a hacer las cosas mal hasta que ya es demasiado tarde para poder arreglarlo). Y después están Fenix, un joven y aguerrido protoss que te seguirá hasta los mismísimos infiernos.



Por supuesto, desde un principio esta claro que de nuevo nos tendremos que rebelar al orden establecido, y convertirnos en supuestos traidores para tratar de salvar a la raza protoss. Aunque esto signifique que en el camino perdamos a muchos amigos e incluso nos veamos obligados a tener que aliarnos con la facción libre de los terran o lo que es lo mismo que Jim nos ayude para tratar de detener a los inhumanos zergs.




Bueno todo esto sucede solo en el juego principal, pero con la llegada de su ampliación la cosa se pondrá aun más interesante. Y es en esta ampliación cuando la verdadera protagonista de toda la histora Sarah Kerrigan, salta a la palestra, pues todo gira entorno a ella.



Como buena ampliación, la historia pone en juego a nuevas facciones, primero estarán los protoss oscuros, unos protoss que decidieron seguir una senda distinta y mucho más cercana a las energías que utilizan los zerg (es por ello que solo cuando la energía de los protoss luminosos y los oscuros se unen son capaces de acabar con los cerebrados y con la Supermente). Fueron repudiados por los protoss luminosos, aunque finalmente el destino hizo que los superviventes protoss tuviesen que refugiarse en el planeta adoptivo de los oscuros, Shakuras. En esta parte de la historia, hace acto de presencia Zeratul, un templario tétrico que adopta el papel Tassadar. En cierto modo su carácter y su forma de ser es muy parecido al fallecido protoss luminoso. Además también entran en juego Fenix que de nuevo esta al pie del cañón y Raynor que por causas del destino ha quedado atrapado con los protoss. Por supuesto Sarah también hace acto de presencia demostrando ser la que mangoneará todo el asunto.



La segunda facción es el Directorio de la Union Terrestre (D.U.T. para los amigos) estos son miembros del ejercito regular de la tierra. Pues parece que la tierra no ha dejado de prestarle atención a sus perdidos hijos, y que los ha estado vigilando todo el tiempo. Solo con la llegada de las razas alienígenas han decidido entrar en acción, principalmente desean domesticar a la raza zerg para poder utilizarla (muy al estilo Aliens 4). Por supuesto, a pesar de estar mucho más avanzados que los colonos terran, esto no impedirá que las cosas se les escape de las manos y acaban teniendo que salir por patas. Aquí nos presentan a ciertos personajes que hacen que la historia sea mucho más atractiva. Por un lado tenemos al Almirante Gerard Dugalle, el simpático tipo que se encuentra al mando del ejecito del DUT. El típico general corto de miras que solo esta satisfecho cuando se cumplen sus objetivos sin plantearse las consecuencias de los mismos. Después tenemos al Vicealmirante Alexei Stukov, de un pensamiento semejante, pero al encontrarse en un escalafón menor, se plantea que las cosas no son tan extremistas. Ambos son amigos desde hace muchos años y por ello forman un equipo de líderes realmente compenetrado y eficiente. También entra en juego un misterioso personaje llamado Duran, que por supuesto resulta no ser lo que a principio nos hacen creer.



En la facción de los zerg, la cosa es sencilla, aquí se nos mostrará como Sarah Kerrigan se alza con el poder absoluto de los zerg y se convierte en la reina de espadas. Por supuesto, utilizando tanto a los terran como a los protoss para poder acabar con el enemigo mas poderoso que es el D.U.T.



El éxito del juego no solo fue por su innovador sistema de confrontación y gestión de recursos. Sino que además nos planteaba esta historia llena de intrigas, sucesos y giros inesperados del guion. Junto con los personajes en las tres razas que controlamos. Esto además de recibir varias adaptaciones a novelas y comics han dado gran riqueza a la historia del juego.



En lo que respecta a los apartados técnicos del juego, se puede decir que en su momento tenían una gran calidad y gran lujo de detalles. Sus gráficos eran todo un espectáculo de color y el diseño de los escenarios realmente interesantes y atractivos. Las tres razas, quedaban claramente diferenciadas en sus diseños, los terrans nos podían recordad en su diseño a los humanos del Warhammer 40000, mientras que los zerg tienen ciertas reminiscencias de H.R. Giger y no podemos evitar compararlos a los aliens. Los protoss sin embargo son toda una muestra de la influencia de los cómics de superhéroes y de multitud de diseños de alienígenas. Todas y cada una de las unidades del juego se mostraban detalladas y de magistralmente diseñadas en el juego (siempre y cuando sigamos mirando con los ojos de aquellos años).



En la cuestión sonora, decir que la música del juego acompañaba perfectamente, si bien es cierto que no estaba adaptada a los sucesos que ocurrían en la propia partida (algo que en aquellos años no era muy común). Si lograba evitar que cayésemos en la desidia del silencio en los momentos de gestión de nuestra facción. Por supuesto, salió perfectamente doblado al castellano (aunque por ello, creo recordad que se retraso su salida en España casi un año, pues por aquella época los juegos localizados en nuestros lares escaseaban).




Ahora toca hablar de la jugabilidad, aquí debería especificar que este juego tiene dos tipos de jugabilidad, la primera es el modo historia. En este caso el jugador se enfrenta a la IA del juego. La cual, no es que sea extremadamente complicada y permite a casi todo el mundo poder acabarse el juego si comprende ciertas prioridades a cumplir. Lo primero parapetarse lo suficientemente bien como para evitar que las oleadas enemigas atraviesen nuestras defensas. Segundo, hacerse lo más rápidamente posible con los recursos del mapa. Es decir, establecer bases donde están los recursos y blindarlas contra todo. Después proceder a construir las unidades más gordas que permita el nivel y como mínimo contar con dos grupos de estas unidades para lanzarlas en bloques de doce contra el enemigo. Si sigues estos pasos, superarás cualquier nivel del juego.


Con la llegada de la ampliación, no solo se profundizó en el argumento del juego, sino que además se incluyeron un par de nuevas unidades que mejoraba mucho la jugabilidad. Aunque en un principio, estas nuevas unidades lo único que hicieron fue desestabilizar la balanza, pero gracias a actualizaciones estas nuevas unidades lograron ser implementadas de manera adecuada y equilibrada. Recuerdo que cuando me lo jugué por primera vez, apenas utilicé las dos nuevas unidades zerg, pero las unidades médico de los terran fueron increíbles. Permitían que con diez marines y dos medicos acabases con cualquier enemigo sin perder unidades.
Esta vez, me lo he jugado con todas las actualizaciones y ya no es factible dicha estrategia.

 


El segundo tipo de juego es el juego por internet o en red contra otros jugadores. Aquí es donde el juego ha logrado sus mayores éxitos y la razón de su existencia hasta la llegada del Starcraft II. Para algunos parece que el juego da tantas posibilidades que te puedes pasar años y años jugándolo por internet. Yo la verdad es que no le encuentro gracia. Especialmente en mapas donde los fanáticos (la unidad militar base de los protoss) pueden llegar andando hasta la base enemiga. He jugado decenas de veces y he sido víctima de la llegada de un protoss que aplastado literalmente mis escasa tropas (ya sean zergs o terran) y mientra trato de crear desesperadamente más unidades el protoss a destruido media base. La gente habla, cuenta, dice que hay manera de evitarlo, pero yo creo que son leyendas urbanas. La única forma es jugar en mapas donde se necesita trasladar las tropas de una isla a otra. Aquí la cosa se iguala, pues los protoss son los más lentos en desarrollar su tecnología superior. Con lo que por fin el terreno impide que nos aplaste tras crear a su primer soldado protoss.



Sea como sea, no hay duda alguna de que es un de los juegos con más éxito y vida de la historia de los videojuegos para PC. Por lo que, aunque no tenga una buena opinión sobre su opción multijugador, las cifras hablan por si mismas y no puedo rebatirlas.



Tras su éxito de más de diez años consecutivos queda demostrado que se trata de uno de los juegos con mejor jugabilidad de todos los tiempos, junto con una adicción milagrosa (yo creo que Blizzard ha estado viviendo de Starcraft y WOW durante todos estos años sin dar ni chapa, que suerte tienen algunos).



Bueno, ahora llega el momento de los trucos. Los pongo, porque lo hago con todos los juego que aquí comento, pero tratándose de un juego tan conocido, lo raro es que alguien no sepa cuales son. Pero por si acaso, yo que soy un animalico de costumbres aquí los pongo y que cada cual haga lo que le de la gana.


Por supuesto los trucos son para jugar en solitario.


Su introducción es tan sencilla como pulsar Intro, escribir el código y volver a pulsar Intro. Por supuesto omitiendo (:).

BLACK SHEEP WALL: Muestra todo el mapa.
BREATHE DEEP: Da 500 unidades de gas vespeno.
WHATS MINE IS MINE: da 500 unidades de cristales.
FOOD FOR THOUGHT: Construir unidades por encima del limite permitido.
GAME OVER MAN: Perder el juego.
HEAL ME: La unidad seleccionada explota
MAN OVER GAME: Ganar el juego.
MEDIEVAL MAN: Mejoras gratis en las unidades.
MODIFY THE PHASE VARIANCE: Permite construir todos los edificios sin importar los requisitos para ellos.
NOGLUES: Enemigos sin energía para habilidades especiales.
OPERATION CWAL: Construye mas rápidamente las unidades y edificios para todos los bandos.
OPHELIA: Cambio de nivel. Seguidamente escribir el nivel al que se quiere ir ejem: terran2 para el juego original y xterran2 para la ampliación.
PIERU: Acceder a todas la unidades.
POWER OVERWHELMING: Activa el Modo Dios.
SHOW ME THE MONEY: 10.000 de gas y 10.000 de minerales.
SOMETHING FOR NOTHING: Sube un nivel todas las mejoras.
STAYING ALIVE: La mision acaba en empate.
THE GATHERING: Energia ilimitada en todas las unidades.
THERE IS NO COW LEVEL: Acabar la misión actual.
WAR AINT WHAT IT USED TO BE: Activa y desactiva la niebla de Guerra..



Bueno, pues tras los trucos de rigor llega el último paso de este aporte, mi opinión.

La verdad es que Starcraft y su ampliación Brood Wars son unos juegos extraordinarios, aunque tras la tercera vez que me lo he jugado, la experiencia no ha resultado igualmente enriquecedora que las anteriores, o mejor dicho puede que a estas altura de mi vida y con el ánimo con el que retomé el juego, puede que no fuese el momento adecuado, creo que ese momento fue la segunda vez que me lo jugué. En aquel momento, se trataba de jugarlo en su versión doblada al castellano, algo que con mi bajo conocimiento de inglés hizo que me enterase de todo lo que sucedía en el juego, principalmente los diálogos entre los personajes. Además estaba el incentivo de que además tenia la ampliación con lo que la cosa prometía muchas y largas horas de nueva diversión. En aquel momento todo fue maravilloso y extraordinario, hoy la cosa ha resultado pesada y tediosa en algunas fases. Debe ser que como me hago mayor espero retos más elaborados o por lo menos con opciones adicionales, tengo que reconocer que las mejores fases son las que tienes que hacer misiones solo con una cierta cantidad de soldados.



Pero a pesar de todas estas decepciones o mejor dicho limitaciones de un juego excepcional para su momento y que los años lo han hecho a mis ojos algo decepcionante, sigo pensando que es uno de los mejores juegos de estrategia en tiempo real. Y sin lugar a dudas lo mejor de todo es la historia, que por supuesto queda en completo suspense para la aparición de su segunda parte (nada menos que diez años después). Todavía no me lo he jugado y posiblemente aun pasen unos cuantos años antes de que me ponga a la tarea, principalmente por el hecho de que los señores de Blizzar han tenido la genial idea de dividir el juego en razas, es decir el juego original solo con humanos. Ahora dos años después sale la ampliación con los zergs e imagino que por lo menos aun queda un par de años para los protoss. Y con esto en teoría acabaría la segunda saga. Digo segunda, porque lo es probable que no se atrevan a matar a la gallina de huevos de oro y nos dejen con la clara sensación de un Starcraft 3. Además, tengo la ligerísima sospecha de que nos espera alguna que otra entrega adicional en el Starcraft 2, con la aparición de alguna nueva raza, con lo que la cosa seguro que va para largo.

  

Lo que si es cierto, es que yo ni por asomo pienso caer en este juego de consumismo desmedido en el que las compañías de videojuegos han descubierto esto de los DLC o de los juegos por entregas a mitad de terminar. Imagino que igual que he logrado hacerme con el Starcraft 2 a un coste muy pero que muy bajo, me sucederá lo mismo con sus siguientes ampliaciones y por supuesto eso de los DLC, solo pico cuando se venden en grandes paquetes y a precios irrisorios.



Pero sin irme por las ramas, Starcraft y Brood Wars son realmente grandes juegos que a todo aquel que le gusten los videojuegos debe por lo menos habérselo jugado una vez en su vida.