jueves, 22 de mayo de 2014

Baldur's Gate, el ordenador es el DM con más suerte del mundo, saca 20 como si los regalasen.


Si, lo se, todo el mundo ha jugado a este juego. La verdad es que yo ya hacia años que me pasé este juego de rol y cuando digo años estamos hablando del 1999. Pero, hace unos años (muchos menos) cayó en mis manos la recopilación de Atari en la que se recogen el Baldur’s Gate, Baldur’s Tales of the Sword Coast, Baldur’s Gate II Shadows of Amn y Baldur’s Gate II Throne of Baal. Así que mi intención primaria era jugarme la ampliación Tales of the Sword Coast. Pero para ello tenía que recuperar mis partidas del Baldur’s Gate y vete tu a saber por dónde andarán, aunque tengo la mala costumbre de guardar las partidas, también tengo la mala costumbre de olvidar donde las guardo. Por lo que ante la perspectiva de tener que perder tiempo trasteando por los baúles de los cds antiguos y si por casualidad lograba encontrarlo, que después el cd siguiese siendo legible. Decidí sacrificarme (pobrecito de mi) y de nuevo jugarme el Baldur’s Gate otra vez.





Primeramente, debo reconocer que el desfase de años en el apartado gráfico causa una pequeña decepción. No es que me viniese de nuevo, pues ya habiéndomelo jugado estaba más que preparado para lo que me esperaba. Pero lo que no recordaba eran los problemas de jugabilidad que tenía el juego, especialmente la incompetente IA de los compañeros de grupo. A esto se añade la elevada dificultad del juego en los primeros pasos de la historia, cuando llevamos un equipamiento mediocre junto con un nivel de experiencia nulo que no solo impone una habilidad irrisoria junto con unos escasos y raquíticos puntos de vida. Lo que conlleva tener que ir salvando cada dos por tres, pues de cada cuatro combates o encuentros aleatorios acabamos criando malvas. Además el ordenador tiene una desagradable costumbre de otorgar veintes a los enemigos con una facilidad pasmosa, es como jugar siempre contra un Dungeon Master que siempre tiene suerte o peor aún que hace las tiradas tras su pantalla de DM y el tío no para de hacerte trampas (perdón los Dungeon Master no hacen trampas adaptan las reglas a la necesidad del momento, en definitiva trampas permitidas). Algo que se repite a lo largo de todo el juego y que en algunos momentos hace que incluso una pandilla de desarrapados kobolds te destroce de manera salvaje. Y la verdad por la miseria de puntos de experiencia que otorgan no sale rentable el tiempo malgastado después para recuperar la vida perdida, el uso de conjuros de sanación o el gasto económico en pociones de curación. 


Por suerte, todos estos problemas quedan eclipsados por el extraordinario guion del juego y todas las subtramas que se desarrollan a lo largo de la partida. Se, que más de uno puede opinar que hoy en día hay juegos con historias mucho mejor desarrolladas, más interesantes y con mucha mejor trama (y en cierto modo estoy de acuerdo). Pero si miramos el juego con los ojos de la década de los noventa, pocos juegos de rol implementaban una historia tan elaborada y bien llevada, junto con tal cantidad de posibilidades abiertas al jugador. A excepción de los juegos de rol japoneses, pero todos ellos estaban centrados en las consolas y la época dorada de los juegos de rol para ordenadores quedó en el olvido con la caída de Amiga y Atari.

Por lo que para los PCs, apenas había juegos de rol de buena calidad y muchos de nosotros, roleros de mesa, deseábamos ver implementados en un juego de ordenador las reglas de nuestro amado AD&D. Algo en lo que nos sorprendió gratamente en Baldur’s Gate, pues se aplicaban todas y cada una de las reglas del juego de rol en el que se basaba.


La verdad es que el juego es largo y espeso, la historia te atrapa y deseas continuamente saber que es lo que nos deparará en el siguiente giro argumental. Es verdad, que a medida que van sucediéndose los acontecimiento, uno cada vez va previendo lo que finalmente nos espera. Pero también es cierto que esto le da mucha más gracia al asunto pues comprendemos la importancia de nuestro personaje en el mundo de Forgotten Realms. El problema, es que tras pasarnos el juego, la historia nos deja bien claro que se espera una continuación. Lo cual en cierto modo fastidia pues te quedas a medias, y en aquellos años, las posibilidades de que un juego tuviese continuación, especialmente uno que salió de la mano de unos desarrolladores nuevos, tenía pocas esperanzas a no ser que fuese un bombazo.
 

Y la verdad es que fue un éxito a nivel mundial, incluso en España donde salió perfectamente doblado al castellano, algo que por supuesto potenció tanto sus ventas como su pirateo. Por desgracia, la ampliación Tales of the Sword Coast, salió en el mercado español pero sin traducción y en esta recopilación nos llega en un perfecto ingles con lo que el problema sigue persistiendo. Esto por supuesto hizo pensar a los aficionados españoles que lo más probable fuese que las siguientes secuelas del juego si llegaban a nuestro país fuesen sin traducir. Pero como antes llegó Icewind Dale, que también lo hizo traducido y doblado, y también con un éxito rotundo. Decantó la balanza hacia la traducción de las siguientes entregas de Baldur’s Gate.

En definitiva que por suerte, los aficionados a los juegos de rol de ordenador (porque también lo soy a los juegos de rol de consola) tendríamos juegos para rato.

No creo necesario a estas alturas contar cual es la trama de primer Baldur’s Gate, baste decir que al final del juego comprendemos que todo el camino andado hasta ese momento, es posiblemente un pequeño paso hacia un destino mucho más sobrecogedor y perturbador. Por otro lado, los acontecimientos que se desarrollan en Tales of the Sword Coast, podríamos decir que son tres historias que apenas… mejor digamos sin ninguna relevancia en la trama principal y que no afectan en absoluto a los acontecimientos acaecidos en el primer juego. La ampliación simplemente cumple su cometido que es alargar la vida del juego y permitirnos aumentar un par de niveles de experiencia. Además nos da acceso a nuevo objetos relativamente poderosos e incrementa ostensiblemente nuestro capital monetario. 

Es cierto que se trata de una ampliación y no de un juego en sí, y viendo las cosas con la cabeza fría, las tres historias por cortas que sean están muy bien llevadas. Pero el problema es la elevadísima dificultad de las mismas, donde a cada paso debemos hacer frente a monstruos realmente poderosos y la muerte de nuestro grupo es algo más que común cada dos por tres. Mientras que en el juego original te hartas de tener que pelear con criaturas de bajo nivel y que apenas resultan rentables en riesgo por experiencia. En la ampliación desaparecen casi todos los bichos menores pero la proliferación de bestias realmente peligrosas se eleva hasta niveles desquiciantes.



Esta claro, que la cantidad de puntos de experiencia requeridos para subir los personajes de nivel seis a siete o a ocho son muchos, y si seguimos las antiguas (y ya olvidadas reglas de AD&D) la experiencia se otorga por matar bichos y la recibida por otras cuestiones es algo escueta. La única forma de que los personajes asciendan de nivel es enfrentándolos a monstruos cada vez más poderosos y mortales. Pero al final la cosa aburre, lo puedo asegurar.

Por último como ya he comentado, esta ampliación viene íntegramente en inglés y eso puede resultar un hándicap para muchos jugadores. Por suerte el grupo de aficionados Dlan demostrando una maravillosa iniciativa propia creo una traducción realmente buena para esta ampliación (no es oficial, pues nada que se haga en España es aceptado por empresas extranjeras) que permite traducir todos los textos al castellano y de esta manera nos hace la vida un poco más fácil aquellos de nosotros que no estamos muy versados (o simplemente no tenemos ni repajolera idea de inglés) en la lengua de Shakespeare. A continuación os dejo el enlace que lleva a la página de Dlan donde podréis descargaros la traducción de Baldur’s Gate Tales of the Sword Coast:


A pesar de todo lo he pasado genial jugándome de nuevo el Baldur’s Gate y su ampliación. He podido rememorar aquellos maravillosos años de mi juventud, donde pasé horas y horas jugando a rol y disfrutando de maravillosas historias de fantasía. 


Bien ahora pasemos a la sección de trampas y trucos. En este caso el Baldur’s Gate cuenta con una elevada cantidad de trucos que nos permitirán llevar a nuestro grupo a lo más alto del juego. Por lo que la lista va a ser larga:

Lo que primero que hay que hacer es editar el archivo “Baldur.ini”, el cual lo encontrareis en la carpeta donde halláis instalado el juego. Haced una copia de seguridad del mismo, por si las moscas.

Una vez dentro (lo podéis editar con el bloc de notas de Windows) tenéis que buscar la sección donde ponga “[Game Options]” y añadir la línea “Cheats=1”, poniendo las mayúsculas y todo.

Guardáis el archivo y a partir de este momento cuando estéis en el juego si pulsáis a la vez las teclas CRLT+TAB se activará la consola de trucos. Donde podréis escribir los códigos de trucos que ahora indico.

Para ganar experiencia para todo el grupo:

CLUAConsole:SetCurrentXP(número)

Para activar algunos trucos:

CLUAConsole:EnableCheatKeys()

A partir de este momento si pulsamos la siguiente combinación de teclas da el resultado que le sigue.

CTRL+1 : Cambia el dibujo de la armadura del personaje
CTRL+2 : Fundido de pantalla en negro
CTRL+3 : Fundido de pantalla normal
CTRL+4 : Ilumina los objetos interactivos de la pantalla
CTRL+6 : Cambia el dibujo de tu personaje, al siguiente que hay en la lista
CTRL+7 : Cambia el dibujo de tu personaje, al anterior de la lista
CTRL+8 : Ilumina las cajas de texto de la pantalla
CTRL+9 : Ilumina los "sprites"
CTRL+A : Realiza una animación del "sprite"
CTRL+B : Visualiza la última secuencia de video
CTRL+C : Pasa al siguiente personaje
CTRL+D : Presenta unos números ¿?
CTRL+F : Vuelve al caracter
CTRL+J : Teletransporte al lugar donde tengas situado el cursor
CTRL+L : Información sobre la posición
CTRL+M + Intro : Debug
CTRL+S : Selecciona una animación del "sprite"
CTRL+X : Información sobre la posición (mayor)

heats:TheGreatGonzo() -- Invoca 10 gallinas asesinas que lucharán contigo.
Cheats:FirstAid() -- Crea 5 pociones de curación, 5 de neutralizar veneno y un pergamino de piedra a carne.
Cheats:Midas() -- Recibes 500 mo.
Cheats:CowKill() -- Si estás junto a una vaca, crea un conjuro de "vaca mortal".
Cheats:DrizztAttacks() -- Invoca a Drizzt para que te ataque.
Cheats:DrizztDefends() -- Invoca a Drizzt para que te ayude.
Cheats:CriticalItems() -- Presenta los objetos críticos del juego.
Cheats:Hans() -- Mueve a tu personaje a la posición donde tengas el cursor, rápidamente.

Para obtener algún objeto.

CLUAConsole:CreateItem("código",número)

La lista es realmente extensa, y no sería adecuado ponerla aquí por lo que os dejo el enlace donde la podéis descargar sin problemas y de nuevo gracias a los chicos de Dlan. Una cuestión adicional, la lista está en inglés pero con un poquito de paciencia podréis descubrir cual es el objeto que necesitáis.


Para hacer aparecer alguna criatura específica:

CLUAConsole:CreateCreature("código")


Para obtener oro:

CLUAConsole:AddGold(número)

Muestra todo el mapa explorado:

Cheats:ExploreArea()

Te transporta a unas determinadas coordenadas del juego:

CLUAConsole:MoveToArea("ARXXXX")

Para conocer las coordenadas pulsar la tecla L y dicha coordenada sustituye a las XXXX en el código.

Cambia el clima del juego:

CLUAConsole:SetWeather(número)

Donde:

0 es sin cambios meteorológicos.

1 es lluvia

2 es nieve.


Baldur’s Gate es quizás uno de los juego de rol más emblemáticos en el mundo de los juegos de rol para ordenador. Sus grandes innovaciones fueron aplicar a los videojuegos un sistema de juego de rol clásico. Introducir una historia interesante que lograba enganchar desde el primer momento y por supuesto todo ello con un sistema de juego realmente adictivo e intuitivo donde no solo podíamos aplicar la técnica todos contra uno sino, que incluso podías crear alguna que otra estrategia de lucha para acabar con los enemigos. 

Y quizás podríamos afirmar que fue la piedra angular que permitió a Bioware ser lo que hoy es. Pues permitió a la compañía canadiense abrirse camino hasta donde actualmente ha llegado. Ofreciéndonos extraordinarios juegos de rol y sin ninguna duda pasando a formar parte de la historia del rol computerizado.


Reconozco que me sigue gustando tanto o más de lo que me gustó la primera vez que me lo juegue, es cierto que la ampliación me ha decepcionado un poquito debido a su limitado argumento pero también es cierto que no se le puede pedir más y es consecuente con su propio concepto.

Por último debo de dar las gracias a los chicos de Isla Negra y Dlan por toda la información ofrecida y por dejar a disposición de todo el que quiera los trucos y los archivos para poder descargarlos. 

Gracias de nuevo.

Y por último, para todo aquel que no se haya enterado, en enero del 2013, Atari decidió remozar este gran éxito para que fuese de nuevo jugable en los S.O. actuales y de camino darle un lavado de cara para ser más atractivos para los aficionados actuales por lo que tras muchos rumores (ahora decididamente fundados) al fin llegó el ansiado Baldur’s Gate Enhanced Edition.


Cuando de nuevo empecé a jugarme el Baldur’s Gate se escuchaban rumores de que Bioware tenía la intención de relanzar su opera prima remozada para adaptarse a los nuevos tiempos. Yo la verdad es que en aquellos momentos no creía que la todopoderosa compañía de juegos de rol para ordenador y consola tuviese necesidad de recurrir a viejas glorias para financiarse, pero por lo que puedo ver, la cosa no era cuestión de Bioware sino de la dueña de los derechos que resulta ser Atari (con la quiebra de Interplay las compañías se repartieron las entrañas del gigante caído) y por lo que se ve últimamente las cosas exigen medidas desesperadas para situaciones tan desesperadas como las que hoy estamos viviendo.


Reconozco que todo lo que he visto de las nuevas ediciones de Baldur’s Gate parecen ser exactamente los mismos juegos con mejores gráficos y según comentan han mejorado bastante la pésima inteligencia artificial de la que hacían gala el viejo Baldur’s Gate. Otro añadido son unos cuantos personajes adicionales y alguna que otra nueva historia adicional.


Siendo sinceros, la única razón que puede hacer de estas nuevas entregas sean un opción interesante, es para aquellos que ya no tienen ordenadores capaces de hacer funcionar las versiones originales, o también para nuevos jugadores que tienen curiosidad de saber cómo jugaban sus padres a los juego de ordenador de sus épocas.


Para todos aquellos que ya los jugamos o aún tenemos capacidad para poder jugarlos, no creo que Baldur’s Gate Enhanced Edition sea una opción interesante. Solo quizás los coleccionistas más fieros sientan la necesidad de ampliar su colección con esta nueva edición.

Aunque nunca diré de esta agua no beberé, por ahora y durante mucho tiempo no creo que me sienta tentado de hacerme con las nuevas versiones. Posiblemente si en algún momento se presenta una de esas ofertas irresistibles donde aparece un paquete con todo por un par de eurazos, es probable que si me lo compre. Pero más que nada para tener la posibilidad de jugármelo dentro de otros diez o doce añitos.